Con un acta, el notario deja constancia fehaciente de un hecho: lo que ve, lo que se le manifiesta o la entrega de una comunicación a otra persona. Sirve como prueba ante terceros y en un juicio.
Algunos ejemplos son las actas de presencia, de requerimiento, de manifestaciones o de notoriedad.
Qué suele hacer falta
- DNI o NIE en vigor
- Explicación del hecho del que quiere dejar constancia
Cada caso es distinto: antes de la firma le confirmamos la documentación exacta.